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Certificados de tubería de concreto y de concreto prefabricado ayudan a garantizar la calidad

Miércoles

Por Randy Reimer
Director de ventas de HK

Las tuberías de concreto/hormigón reforzado (RCP siglas en ingles) y el concreto prefabricado son unos de los principales componentes de los departamentos de transportación (DOT) estatales y las municipalidades, con muchos miles de kilómetros y estructuras colocadas bajo los pies de los residentes urbanos y suburbanos en cada ciudad de Norteamérica. Con la alta calidad y las prácticas de fabricación innovador actualmente utilizadas en la manufactura de las tubería de concreto reforzado y de concreto prefabricado, ahora apalancamos esta tecnología para gestionar no sólo lo requerido por las exigencias de drenaje y alcantarillado, sino también para apoyar la sostenibilidad y la resiliencia cuando nuestras ciudades se enfrentan a condiciones climáticas extremas.

Esta dependencia no es barata. Miles de millones de dólares del erario público se gastan cada año en nueva infraestructura y reparaciones de tuberías existentes. Por ello, con el paso de los años, las industrias de tubos de concreto y concreto prefabricado han colaborado con los reguladores para establecer normas y certificaciones en torno a la calidad y el rendimiento de sus productos, así como los procesos de fabricación utilizados para producirlos.

Programas de Certificación de Plantas

La American Concrete Pipe Association (ACPA) ofrece un programa voluntario de aseguramiento de calidad llamado “Quality Cast Plant Certification Program”, conocido en toda la industria simplemente como “QCast”. La National Precast Concrete Association (NPCA) tiene un programa similar que abarca los productos fabricados por sus miembros. Ambos programas constan de tres elementos principales:

Procedimientos

Se espera que las empresas que producen tubos de concreto para drenaje y alcantarillas, cámara de inspección, cajones de concreto prefabricado, estructuras prefabricado de tres lados y otros productos de concreto prefabricado mantengan “procedimientos y documentación suficientes” para demostrar que de forma consistente sus productos se fabrican y se le efectúen ensayos de acuerdo a las directrices de certificación.

Auditorías

Las plantas que participan son evaluados y clasificados por un auditor externo independiente para así garantizar el cumplimiento de los elementos de certificación. Los auditores están altamente calificados y son muy versados en los requerimientos del programa, y la ACPA proporcionará un currículum vitae del auditor a cualquier fabricante que esté interesado en saber más acerca de ese auditor en particular. Los programas de certificación también incluyen un proceso de apelación para los fabricantes, si estos no estén de acuerdo con el resultado de la auditoría.

Cumplimiento

La obtención y conservación del certificado QCast o NPCA depende de mantener vigente el pleno cumplimiento de sus procedimientos requeridos – y el intentar usar un certificado vencido es un gran “No-No-No”. Esto atraerá toda clase de atención no deseada, tanto de las asociaciones mismas, como la de sus abogados.

¿Desea obtener más información sobre el programa QCast? Descargue aquí el manual del sitio web del ACPA.

O aquí puede ver más información sobre el Programa de Certificación de Plantas del NPCA.

De forma voluntaria, pero altamente recomendado

“Ya sabemos que los productos de concreto producidos en fábricas son muy fuertes, por ello se usan extensamente” dice Alan Siebenthaler, gerente de Marketing/Territorio de Hamilton Kent. “Como industria, deben asegurarse de que tanto la calidad como las juntas sean buenas. Esta certificación es una herramienta que las empresas utilizan para mejorar su calidad y documentarla para sus clientes.”

De hecho, no se trata de una certificación obligatoria, aunque hay muchos departamentos de transportación que requieren certificación para ser proveedor de sus proyectos, y ciertamente hay fabricantes reconocidos por su calidad que no han participado en ninguno de los dos programas. Pero también hay muchas empresas que ya se han beneficiado o se beneficiarían mucho de las mejoras en los procesos que pueden gatillar estos programas de certificación.

“Hay productores en el mercado que ya están haciendo lo correcto como parte du su práctica comercial habitual, aunque no tengan una certificación QCast o NPCA”, dice Jason Maristanez, gerente de desarrollo de productos de Hamilton Kent. “Pero la certificación los distingue de las empresas que no la tienen. Garantiza el nivel de calidad de los productos de concreto prefabricado, lo cual no sólo ayuda a la empresa y la municipalidad quien contrato el trabajo, pero también nos ayuda a nosotros, como fabricante de juntas, porque sabemos que una junta tendrá un buen encajamiento debido a la calidad requerida por la certificación.”

Deber Cívico

Según las asociaciones gremiales de la industria, se espera que los productos de concreto prefabricado tengan una vida útil media de 100 años o más. Lo mismo ocurre con los sellos que conectan los segmentos de tubería y que sellan las juntas de las cámaras de inspección y de los cajones prefabricados, así como también los conectores de caucho que unen las tuberías a las cámaras de inspección. Esta es una característica importante, y no sólo porque el tener que desenterrar y reemplazar tubería es una gran lio que causa muchas interrupciones, sino más bien porque cuesta muchísimo dinero.

Por lo tanto, conseguir que la calidad sea perfecta no es sólo por la reputación de la empresa, sino también porque está en el interés del público. Las municipalidades y los departamentos estatales de transporte no tienen los fondos suficientes como para continuamente seguir cambiando las tuberías y reemplazándolas antes de que venza su vida útil.

“El gran enfoque por un tiempo solía ser “verde”, pero ahora se trata más sobre la resiliencia”, explica Siebenthaler. “Realmente se necesita resiliencia en su infraestructura. Con materiales de buena calidad, se espera tener una buena resiliencia para no tener que volver a reemplazarlos en 5, 10, o 15 años. Es prácticamente un ‘servicio público’”.

Hay tres factores principales que se requieren para producir un sistema de drenaje de calidad. La primera es que el fabricante de tuberías y estructuras produzca buenos productos que cumplen con las tolerancias y normas del proyecto, que a menudo son un reflejo de las normas nacionales como ASTM, AASHTO y CSA. En segundo lugar, tipificar y utilizar una junta de buena calidad que sea del tamaño adecuado y que cumpla las especificaciones antes mencionadas. En tercer lugar, es el de asegurar que el contratista maneje ambos componentes correctamente, los instale correctamente y que también los rellene de forma correcta.

“Si tiene los tres elementos, entonces va a tener una junta de buena calidad y tubería de buena calidad, la cual debería durar más de 100 años,” dice Siebenthaler.

Si desea más información sobre cómo trabaja Hamilton Kent dentro del marco-normativo de certificación cuando produce juntas, lea aquí el programa de aseguramiento de calidad vigente de la empresa, o visite nuestra página de contacto para encontrar el representante más cercano aquí.